En los últimos tiempos hay muchas personas de todas las edades que padecen dolores lumbares, que no les dejan descansar bien, en la cama les baja un dolor por toda la pierna incluso haste el pie, o incluso hacen con dificultad movimientos tan simples como salir del coche o levantarse de una silla.

 

En las personas jóvenes esto suele ocurrir por la vida sedentaria que hacen, se atrofia la musculatura que mantiene recta la columna vertebral y por lo tanto las vértebras se desvían produciendo pinzamietos de las raices nerviosas que forman el nervio ciático.

 

También es frecuente que muchas personas jóvenes o en edad laboral hagan esfuerzos, movimientos o posturas repetitivas en su trabajo, después no vayan a compensar esas cargas musculares con ejercicio físico, y esos músculos y ligamentos lumbares que mantienen la columna lumbar recta, y los discos lumbares intevertebrales en su cavidad intervertebral, se atrofien por la zona que menos se ejercita, se produzcan microroturas, se debiliten, y consecuentemente se produzcan desviaciones de columna o los discos intervertebrales protuyan de sus cavidades por la pared de ligamentos más débil produciendo una protusión discal pinzando el nervio ciático desde su raiz, con lo que los síntomas serán más dolorosos, y si no se trata a tiempo puede degenerar en una hernia discal, en la que la pared ligamentosa que rodea al disco intervertebral se llega a romper, el disco pinza directamente la raiz nerviosa y el tratamiento es más largo.

 

En las personas mayores estos pinzamientos se producen además por la artrosis de las vértebras lumbares, que comienzan con un desgaste del cartílago produciendo una rebaba que forman los “picos de loro” que pinzan las raices nerviosas del nervio ciático produciendo síntomas parecidos a los anteriormente descritos.

 

El tratamiento en ambos casos de termopercusión produce un alivio o curación, dependiendo de la edad del paciente y cronicidad de la causa, de una forma natural, eficaz y duradera, sin riesgos, operaciones ni toma de medicamentos.

 

En el caso de las personas jóvenes se puede llegar a la curación total, y en el caso de las personas mayores se puede llegar a un alivio de los síntomas, disminución de la toma de medicamentos, y seguramente les haga falta repetir el tratamiento periódicamente para mantener una buena calidad de vida y frenar el avance de la degeneración.